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El peaje de las fiestas: ¿qué precio paga tu cuerpo?

El peaje de las fiestas: ¿qué precio paga tu cuerpo?

Las luces, los reencuentros, la mesa repleta... Las fiestas son sinónimo de alegría (y de estrés) que traen consigo un cóctel de alteraciones. Bajo el brillo de la celebración, nuestro organismo libra una batalla silenciosa por los grandes cambios al que le sometemos.

Entre excesos gastronómicos, el ajetreo social y las alteraciones del sueño, nuestro equilibrio interno se pone a prueba.

Pasamos más tiempo sentados o, por el contrario, nos venimos arriba y nos exponemos a esfuerzos puntuales o a un estrés logístico y metabólico que nos sobrecarga.

 

El precio de las fiestas
El precio de las fiestas

La consecuencia inmediata que notamos es fatiga, una hinchazón generalizada, dolor de cabeza sin motivo aparente; es el peaje fisiológico que pagamos por la temporada festiva.

Exploremos cómo el estrés acumulado, las malas posturas prolongadas y el impacto digestivo afectan a la función visceral, la postura y la capacidad de drenaje del cuerpo y cómo estás perturbaciones se manifiestan en nuestro sistema musculoesquelético.

Descubre cómo la osteopatía puede ayudarte a "resetear" tu cuerpo y mitigar las consecuencias de un mes donde la parrilla de salida fue la diversión, pero la meta resultó ser la inflamación y el dolor.


Hígado y estómago: Los grandes olvidados de la postura

En osteopatía, se entiende el cuerpo como una unidad funcional donde la estructura (huesos, músculos) y la víscera (órganos internos) están intrínsecamente conectadas. El concepto de vínculo víscero-somático describe esta relación: una disfunción en una víscera puede manifestarse como un síntoma en la estructura musculoesquelética (dolor de espalda, tensión muscular) y viceversa.

 Los órganos digestivos son los que más sufren el maratón gastronómico. Cuando hablamos de digestión pesada, solemos pensar solo en la acidez o la pesadez, pero hay una conexión directa con nuestro sistema musculoesquelético.


La mecánica de la restricción

Cuando un órgano trabaja en exceso (por ejemplo, el hígado metabolizando el alcohol y las grasas), su motilidad puede verse comprometida. Esta sobrecarga genera inflamación y tensión en las fascias (ver artículo: fascia) que lo rodean.


Inervación de los órganos
Inervación de los órganos

Esta restricción puede manifestarse como:


  • Dolor referido dorsal: Es común que un hígado congestionado irrite los nervios y cause dolor en la zona dorsal derecha o en el omóplato.

 

  • Tensión diafragmática: El hígado está íntimamente conectado al diafragma, nuestro principal músculo respiratorio. Si la movilidad del hígado se restringe, el diafragma se tensa, dificultando la respiración profunda y contribuyendo a la sensación de "nudo" en el estómago.


 

  • Molestias cervicales: Las vías reflejas nerviosas que inervan estos órganos pueden tener repercusión incluso en la base del cuello.

  

Nuestros órganos no están flotando; están sujetos a la pared abdominal y a las estructuras óseas circundantes (columna, pelvis, costillas, diafragma) mediante estructuras ligamentosas y fasciales.

Después de un periodo de sobrecarga metabólica (excesos nutricionales, estrés o falta de sueño) su motilidad  (su movimiento intrínseco natural para funcionar) puede verse alterada afectando su buen desempeño:


  • Congestión orgánica: El órgano (ej. hígado) se congestiona o se inflama.

 

  • Pérdida de motilidad: Esta congestión disminuye su motilidad (el movimiento rítmico e intrínseco necesario para su función) y su movilidad (el deslizamiento libre del órgano respecto a sus vecinos durante la respiración y el movimiento).

 

  • Restricción fascial: La pérdida de movimiento tira de sus fascias y ligamentos de fijación.

 

  • Impacto somático: Esta tensión se transmite a las vértebras adyacentes.

 

Relación con la columna dorsal

Los órganos digestivos, especialmente el hígado y el estómago, son los primeros afectados por los excesos de las fiestas. En osteopatía, consideramos que la sobrecarga funcional de estos órganos genera restricciones que se manifiestan directamente en el sistema musculoesquelético. Este fenómeno se conoce como el vínculo víscero-somático.


El impacto en la fascia y los anclajes mecánicos

Nuestros órganos están envueltos en fascias y anclados a las estructuras óseas circundantes (columna, costillas, diafragma) mediante ligamentos. Cuando un órgano se congestiona o se inflama por sobrecarga metabólica:


  • Pérdida de movimiento: Se reduce su motilidad (el movimiento rítmico intrínseco para su función) y su movilidad (el deslizamiento libre respecto a sus vecinos durante la respiración).


  • Restricción fascial: La rigidez se transmite a través de los tejidos conectivos de anclaje, creando una "tensión de arrastre" (pull) sobre la columna vertebral.


La conexión hígado-dorsal baja (T9-T11)

 

El hígado, la víscera de mayor tamaño, se une al diafragma y a la columna dorsal inferior (T9-T11) a través de los ligamentos coronario y triangular. Una restricción de la movilidad hepática (frecuente tras periodos de alta demanda metabólica):

 

  • Genera una tensión constante sobre el diafragma, dificultando la respiración profunda.

 

  • Provoca un bloqueo segmentario vertebral en la zona dorsal inferior, manifestándose como dolor crónico, rigidez o sensibilidad a la palpación que no mejora con las terapias musculoesqueléticas habituales.


La conexión estómago-dorsal media (T5-T8)

 

El estómago está anclado por el ligamento gastrofrénico (al diafragma) y por el omento menor. La irritación gástrica (gastritis, acidez, inflamación) aumenta el tono de su pared y tensa estos anclajes.


  • Esta tensión se irradia a los segmentos dorsales medios (T5 a T8), provocando una sensación de opresión o dolor pungente que a menudo se confunde con una dorsalgia postural o un dolor de origen cardiaco.


La vía neurológica: el reflejo víscero-somático

El vínculo no es solo mecánico, sino también neurológico. La inervación simpática de ambos órganos procede de los mismos segmentos medulares:

 

  • Hígado: Inervación simpática de T7 a T10.


  • Estómago: Inervación simpática de T5 a T9 (a través del plexo celíaco).

 

Cuando la víscera está irritada, las aferencias nerviosas (señales de irritación) de estos órganos convergen en los mismos niveles medulares que las neuronas sensoriales de los músculos y la piel de la espalda. El cerebro, al recibir esta señal mixta, la interpreta como dolor en la estructura superficial asociada: los músculos paravertebrales dorsales.

En resumen: Una hiperactividad simpática mantenida por la sobrecarga digestiva puede generar una hipertonía muscular en los segmentos dorsales T5-T11, resultando en un dolor de espalda persistente que solo se resuelve liberando la restricción visceral de origen.


Tratamiento Osteopático de las vísceras

El abordaje osteopático es fundamentalmente funcional. Mediante técnicas suaves de Osteopatía Visceral (ver artículo), buscamos:


  1. Liberar la fascia y los ligamentos: Devolver la elasticidad a las envolturas del hígado y el estómago, permitiendo que recuperen su motilidad y movilidad sin ejercer tracción sobre el esqueleto.


  2. Modular el sistema nervioso autónomo (SNA): Al eliminar la restricción vertebral asociada (T5-T11) y liberar el diafragma, se favorece el equilibrio del SNA, reduciendo la hipertonía simpática y permitiendo al sistema digestivo trabajar de forma más eficiente y tranquila.


Adiós a la hinchazón: mejorando la circulación y el drenaje

El período post-festivo se caracteriza a menudo por la congestión y la hinchazón (edema), especialmente en las extremidades inferiores. Este no es solo un problema estético, sino un indicador de que el retorno venoso y el sistema linfático están trabajando con dificultad. La causa principal de este estancamiento, desde una perspectiva osteopática, reside en la restricción de la principal "bomba" de drenaje del cuerpo: el diafragma.


El diafragma: la bomba de drenaje corporal

El diafragma no solo es el músculo primordial de la respiración; también es un componente mecánico esencial del sistema circulatorio y linfático.

  

Tratamiento sobre el diafragma
Tratamiento sobre el diafragma

Función sobre el retorno venoso: Cuando inspiramos profundamente, el diafragma desciende. Este movimiento provoca un aumento de la presión intra-abdominal y, simultáneamente, una disminución de la presión en la cavidad torácica. Este gradiente de presión succiona la sangre de la parte inferior del cuerpo (retorno venoso) hacia el corazón, actuando como un pistón o bomba.

 

Función linfática: El sistema linfático drena los fluidos intersticiales, desechos metabólicos y células inmunitarias. Los grandes conductos linfáticos, como el Conducto Torácico, atraviesan el diafragma o están estrechamente relacionados con él. Un diafragma en tensión reduce la amplitud de este masaje interno, ralentizando el flujo linfático.

 

Cuando estamos tensos, estresados (frecuente en épocas de planificación social o laboral intensa) o el diafragma está restringido por la congestión visceral (como vimos en el punto I), pasamos a tener una respiración apical o superficial.

 

Resultado Fisiológico: Al no utilizar la capacidad completa del diafragma, el gradiente de presión es débil. Esto reduce la eficiencia del retorno venoso y linfático, llevando a la acumulación de líquidos en los tejidos periféricos y a la sensación de fatiga crónica o piernas pesadas.


Tratamiento osteopático del drenaje

El tratamiento osteopático tiene como objetivo optimizar la función circulatoria y linfática liberando los obstáculos mecánicos:


Liberación diafragmática directa: Se aplican técnicas manuales específicas para relajar las inserciones del diafragma en las costillas y las vértebras lumbares (pilares diafragmáticos). Esto permite que el músculo recupere su elasticidad y su rango de movimiento completo, reactivando la "bomba" de drenaje.

 

Técnicas en la entrada torácica superior: Se liberan las tensiones en las clavículas, la primera costilla y los músculos cervicales. Esta zona es crítica, ya que es donde el sistema linfático drena hacia el sistema venoso (en la confluencia yugulo-subclavia). Una restricción aquí puede atascar el drenaje de toda la cabeza, cuello y extremidades superiores.

 

Técnicas cráneo-sacrales: Abordamos el Sistema Nervioso Autónomo (SNA) a través de la membrana dural (duramadre). Al facilitar la relajación y el predominio del sistema Parasimpático (mediado por el nervio vago), se favorece la relajación del músculo liso en las paredes vasculares, mejorando la microcirculación y el drenaje a nivel tisular.

 

Al restaurar la movilidad completa del diafragma y liberar las "salidas" del drenaje linfático, el cuerpo recupera su capacidad innata para eliminar el exceso de líquidos, toxinas y desechos metabólicos acumulados durante el periodo de excesos. Esto se traduce en una reducción tangible de la hinchazón, una mayor ligereza y un incremento en la sensación de energía.


Plan de recuperación de 3 pasos (sin dieta estricta)

Mientras agendas tu revisión osteopática, puedes ayudar a tu cuerpo con estos sencillos hábitos:

Movilidad torácica en el trabajo.
Movilidad torácica en el trabajo.
  1. La regla de la hidratación: Bebe agua de calidad y evita las bebidas azucaradas. La hidratación es fundamental para la función renal y ayuda al hígado a eliminar toxinas. Si sientes pesadez, añade un chorrito de limón al agua para estimular el sistema digestivo por la mañana.





  1. Movilidad torácica diaria: Realiza 2 minutos de rotaciones y flexiones suaves del tronco. Mover la columna dorsal ayuda a liberar la caja torácica y, por extensión, libera al diafragma y a las vísceras asociadas.


  1. Respiración consciente: Dedica 5 minutos al día a la respiración diafragmática. Túmbate, coloca una mano sobre el abdomen y la otra sobre el pecho. Inspira lentamente, llevando el aire a que infle la mano del abdomen, manteniendo el pecho quieto. Expira de forma prolongada. Esto masajea internamente tus órganos y calma el sistema nervioso.

 

Empezar el año con la máxima energía

La osteopatía es mucho más que un tratamiento para la lumbalgia o el dolor cervical. Es una disciplina de prevención funcional.

 

Listo para todo.
Listo para todo.

Una revisión osteopática es la mejor inversión para reajustar la función interna después de un periodo de desorden. Te ayudará a eliminar las restricciones físicas que los excesos han generado, liberando energía vital y asegurando que empieces el 2026 con la máxima vitalidad, listo para afrontar tus metas deportivas y personales.


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