Bruxismo y Osteopatía

El bruxismo (del griego brykh "morder" + -ismos "proceso patológico") es el hábito de tensar la musculatura masticadora de la mandíbula de forma continua sin ningún propósito funcional, haciendo que los dientes se aprieten y se muevan adelante y atrás, haciéndolos rechinar.


Es una disfunción, que en sus formas mas leves, es mucho mas común de lo que pensamos y afecta a ambos sexos por igual y a niños y adultos.

Las personas con síndrome de Prader-Willi suelen presentar bruxismo desde edades muy tempranas. Pero la edad mas frecuente a la que suele aparecer se comprende entre los 17 y los 20 años, pudiendo remitir en cualquier momento de forma esporádica. En casos de bruxismo crónico la edad en que desaparece está mas allá de los 40 años. Y a partir de los 65 años el porcentaje se reduce significativamente... aquí es fácil hacer el chiste.

La musculatura que forma parte de la Articulación TemporoMandibular (ATM) es la mas poderosa que tenemos.
La potencia hecha músculo

Suele producirse de manera consiente o inconsciente, durante el día o la noche, pero al ser una acción que se hace de forma involuntaria, también ocurre de forma inconsciente mientras estamos haciendo tareas rutinarias que requieren cierta concentración.

Pero la mayoría de las veces se produce por la noche mientras dormimos, de manera que la persona que lo sufre no es consciente, hasta que otra persona (generalmente la pareja, ¡que si lo sufre!) se da cuenta y se lo dice.




¿Cómo se clasifica el bruxismo?

Entonces, tenemos que el bruxismo puede ser clasificado según cuando se produzca:

  • Bruxismo de la vigilia (antes diurno); que se produce durante la vigilia, asociado con el estrés, y en este caso, se tiende a apretar los dientes, pero raramente a rechinarlos.

  • Bruxismo del sueño (antes nocturno); se produce durante el sueño y suelen coincidir ambas actividades, apretar y rechinar los dientes. Aparece en las etapas 2 y 3 del sueño no REM. En un ciclo de sueño de 8 horas, los episodios de bruxismo bordean los 17 y 38 minutos en promedio por noche.

Por como se produzca:

  • Céntrico; Se produce al apretar las dos estructuras dentales sin movimiento mandibular lateral, y terminamos por dañar el cuello de los dientes provocando abfraciones cervicales, siendo los premolares las piezas que mas se dañan por la inclinación de sus coronas respecto al eje de sus raíces.

  • Excéntrico; Se produce rechinamiento o frotamiento de unos dientes contra otros, y terminamos por dañar el borde incisal y oclusal de los dientes, provocando atriciones en distinto grado. En este caso los dientes que se llevan la peor parte son los incisivos.

Y además por su grado de afectación:

Un alto grado de bruxismo puede dar al traste con tu dentadura.
Grados de bruxismo
  • Grado I (hábito incipiente); Esta forma no es muy agresiva y se presenta de manera ocasional, puntualmente por un periodo de tiempo corto, relacionado con periodos de estrés puntuales que termina desapareciendo igual que vino. A veces es ocasionado por factores bucales, no relacionados con factores emocionales, que al ser tratados permiten la eliminación de la afección.



  • Grado II (hábito establecido); En esta fase debemos contar con la ansiedad como factor desencadenante. Se minimizan los efectos cuando el sujeto se vuelve consciente del problema, llegando incluso a hacerlo reversible. Si ha pasado tiempo y el grado II ha perdurado, es muy posible que se hayan producido daños en la dentadura, requiriéndose tratamiento y pasando al temido grado III.

  • Grado III (hábito poderoso); En esta fase el hábito está tan arraigado que incluso al hacerlo consciente, el sujeto no puede controlarlo en ningún momento. Las lesiones que se provocan en la estructura dental son de gran magnitud y pueden llegar a ser muy graves y permanentes.

Las consecuencias

Son muchas las consecuencias que puede sufrir quien padece esta afección, por ello es importante estar pendiente.

  • Insomnio; No descansaremos correctamente, levantándonos casados y desanimados. Si alargamos la situación la fatiga se hará constante, durando todo el día.

  • Mandíbula dolorida; Sufriremos dolores en la mandíbula, en la cara. Tendremos dificultades para abrir la boca y la mandíbula.

  • Sensibilidad dental; De manera progresiva se desgasta el esmalte, que es la parte más dura del diente y la que lo protege. Cuando se ve descubierta la dentina provoca sensibilidades al calor y al frío. En este momento el desgaste dental avanza más rápido pues la dentina es menos dura que el esmalte.

Aquí iba a poner una imagen bastante truculenta, de como te puede dejar la boca el bruxismo si no lo tratas. Pero no quiero quitarte las ganas de comer, así que te pongo esta mas amable.
La férula para proteger
  • Dientes desgastados y fracturados; Al principio pueden aparecer pequeñas fisuras, que si no somos conscientes de su causa podemos llegar a considerar normales, pero con el tiempo los dientes terminan por fisurarse a nivel de los bordes incisales, de las cúspides de los molares, o verticalmente, que es la forma más grave para el diente o molar. La forma mas eficiente de proteger los dientes y aliviar los síntomas cuando se duerme, es usar una férula de descarga, teniendo en cuenta que NO CORRIGEN el problema.

  • Recesión gingival; En este caso se produce un alejamiento de la encía del diente, provocando que este se mueva haciéndolo mas vulnerable.

  • Problemas graves en la articulación temporomandibular; que son los responsables de dolores de cabeza muy continuos, aunque también de oídos, cuello, molestias al abrir la boca… es más, en los casos más graves se producen problemas en el habla o en la masticación de alimentos.

El bruxismo puede generar problema posturales graves.
Alteraciones posturales
  • Problemas musculares en zona cervical y espalda: se llega hacer tanta fuerza que termina perjudicando las cervicales por la tensión que se produce al apretar noche tras noche.

  • Desequilibrios posturales; Recuerda que el cuerpo es una unidad interrelacionada. Si tienes los dolores del apartado anterior tu cuerpo intentará buscar la posición mas cómoda, que generalmente no es la mas saludable, y se terminan por producir desequilibrios que generarán otros problemas.

Por si todo esto te parece poco, además se pueden producir cambios en la morfología de la cara: ángulos mandibulares muy marcados, cara corta (braquifacial) y musculatura de la cara muy hipertrofiada.




Causas

Se dice que es una afección multifactorial porque no existe una sola causa, sino un conjunto de circunstancias que pueden desencadenarlo, y la sociedad actual es un popurrí de causas donde poder elegir para que nos provoquen bruxismo.

De entre todas ellas las mas comunes están relacionadas con las emociones; estrés, ansiedad, ira, depresión... todas estas emociones terminan por alterar nuestro sistema nervioso centrar, provocando tensión muscular que a su vez modifica nuestra postura.


Pero hay mas, hacemos un resumen:

Las emociones negativas tienen una relación directa con el bruxismo.
Intenta controlar tus emociones negativas.

Origen nervioso; Producido por un fallo dopaminérgico y del cual no tenemos control, como en el caso del Parkinson.

  • Psicológicos; Remarcar que existen psicofármacos que se utilizan para el tratamiento de estos trastornos, como son los antidopaminérgicos o los serotoninérgicos, que aumentan más el bruxismo. Por lo que es conveniente tratar el estrés o la ansiedad con terapias no medicamentosas (siempre que sea posible), ya sea psicoterapia, acupuntura, osteopatía, entre otras.

  • Abuso de tóxicos; Drogas, tabaco, alcohol u otras sustancias tóxicas.

  • Reflujo gastroesofágico; Se ha observado que en pacientes con tendencia al reflujo gastroesofágico puede aparecer el bruxismo al dormir boca arriba.

  • Apnea del sueño.

  • Factores genéticos; Familiares o hereditarios.

  • Alteraciones / desórdenes; en la oclusión dentaria y/o anormalidades articulares y óseas.

La osteopatía (estructural, craneosacral y visceral) contra el bruxismo

En osteopatía sabemos que el lugar dónde se presenta un dolor, muy a menudo corresponde solo con la localización del síntoma, por ello es muy importante el enfoque holístico que la osteopatía tiene.

La osteopatía posee técnicas propias y efectivas para mitigar los efectos del bruxismo.
Técnicas directas de la osteopatía.

En osteopatía se da mucha importancia (porque la tiene) al equilibrio natural de nuestro cuerpo, de nuestro organismo. La libre circulación de todos los fluidos debe estar garantizada; la circulación sanguínea, linfática, cefaloraquídea, digestiva).


Como las causas del bruxismo pueden ser varias y diversas, el enfoque osteopático dependerá de los resultados de la entrevista y valoración inicial.

Y aunque el bruxismo se ve en osteopatía como una disfunción de la articulación temporomandibular, no existe un tratamiento específico que lo haga desaparecer, pero si una serie de protocolos que debemos tener en cuenta siempre para ayudar a disminuir sus síntomas y efectos de forma notable.


El trabajo interdisciplinario entre distintos especialistas aparte del osteópata es fundamental en este caso; un dentista especialista en oclusión, un nutricionista, un psicólogo... junto con una de descarga para amortiguar y repartir las fuerzas y tensiones excesivas.


El trabajo osteopático puede reducir la tensión muscular en todo tu cuerpo, aliviando los síntomas y corrigiendo los desequilibrios que los factores emocionales (entre otros) provocan.


Y aunque no todos los osteópatas trabajan esta especialidad, la osteopatía cuenta con diversas técnicas de eficacia comprobada para reducir si no eliminar, los síntomas del bruxismo.


Uno de los primeros pasos que el osteópata dará y tomará como punto de partida, será valorar la postura del paciente, ya que la articulación temporomandibular tiene una función propioceptiva respecto a la postura muy importante, determinada dicha función por el nervio trigémino. Explorando especialmente la posición del cráneo respecto a las dorsales y las cervicales ya que tienen una relación biomecánica directa con la mandíbula.

La osteopatía posee técnicas indirectas, basadas en su visión holística, que tratan el bruxismo.
Osteopatía visceral

Es sabido que los músculos que mas sufren con el bruxismo son el trapecio, el digástrico y el esternocleidomastoideo, por lo que el osteópata se centrará en esta parte, que se corresponde con la parte anterior el cuello.


Otro objetivo es equilibrar el sistema nervioso autónomo, y para ello el osteópata tratará la movilidad craneal, particularmente la de la síncondrosis esfenobasilar y los huesos temporales, así como las membranas intracraneales, principalmente la duramadre, insertándose en el interior del cráneo, recubre todo el sistema nervioso central, la medula espinal y llega a insertarse a la altura del sacro.

Pensabas que esto quedaba aquí; pues hay mas...


Se trabajará también la función respiratoria, debido a la relación que el bruxismo tiene con el reflujo esofágico y la apnea del sueño. Para ello se valorará la tensión diafragmática, la movilidad de la caja torácica y la posición del estómago respecto al resto de estructuras.


Espero que esta información sea de vuestro interés.

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